Ingredientes

Preparación

1. PREPARAR LOS INGREDIENTES

Ten listos la pechuga de pollo, la zanahoria, la mozzarella, el aceite de oliva, el vinagre y la sal.

Si el pollo no está cocinado, prepáralo a la plancha, hervido o al horno y deja que se enfríe antes de utilizarlo.

Lava y pela las zanahorias. Si lo prefieres, puedes rallarlas o cortarlas en tiras finas para facilitar la mezcla.

2. PREPARAR EL POLLO

Corta la pechuga de pollo en dados o tiras de tamaño medio.

Procura que los trozos sean uniformes para que la ensalada tenga una textura equilibrada y agradable al comer.

3. PREPARAR LA ZANAHORIA Y LA MOZZARELLA

Ralla la zanahoria o córtala en bastones finos, según tu preferencia.

Trocea la mozzarella en dados pequeños o rodajas.

Si es mozzarella fresca, escúrrela bien antes de añadirla para evitar exceso de líquido en la ensalada.

4. HACER EL ALIÑO

En un bol pequeño añade aceite de oliva, un chorrito de vinagre y una pizca de sal.

Mezcla bien hasta que el aliño quede homogéneo y equilibrado.

5. MEZCLAR LOS INGREDIENTES

Coloca el pollo en una ensaladera grande y añade la zanahoria y la mozzarella.

Vierte el aliño por encima y mezcla suavemente para que todos los ingredientes queden bien impregnados sin romper la mozzarella.

6. REPOSAR Y SERVIR

Deja reposar la ensalada unos minutos para que los sabores se integren.

Sirve fría o a temperatura ambiente.

Información adicional

La ensalada de pollo con zanahoria y mozzarella es una preparación sencilla, equilibrada y nutritiva que combina proteínas de alta calidad, verduras ricas en vitaminas y fibra, y grasas saludables, dando lugar a un plato saciante y adecuado para una alimentación saludable.

El pollo es la principal fuente de proteína del plato, aportando proteínas de alto valor biológico necesarias para el mantenimiento muscular y el buen funcionamiento del organismo, además de vitaminas del grupo B y minerales como fósforo y selenio.

La zanahoria aporta fibra, carbohidratos naturales y betacarotenos, con función antioxidante y beneficios para la salud de la piel, la visión y el sistema inmunitario.

La mozzarella aporta proteínas de calidad, calcio y vitamina B12, contribuyendo a la salud ósea y al equilibrio nutricional, además de dar textura cremosa al plato.

El aliño de aceite de oliva, vinagre y sal aporta grasas saludables, sabor y antioxidantes. El aceite de oliva mejora la salud cardiovascular y la absorción de vitaminas, el vinagre aporta frescura y puede ayudar a la respuesta glucémica, y la sal, usada con moderación, realza el sabor del conjunto.

En conjunto, esta ensalada combina proteínas, fibra, vitaminas y grasas saludables, ofreciendo un plato completo, ligero y saciante ideal para una alimentación equilibrada.