Ingredientes

Preparación

1. PREPARAR LOS INGREDIENTES

Ten listos el queso crema, la nata para montar y las fresas.

Puedes utilizar fresas congeladas para conseguir una textura más cremosa y fría desde el principio.

2. PREPARAR LAS FRESAS

Lava bien las fresas y córtalas en pequeños trozos.

Tritúralas hasta obtener una mezcla suave y homogénea.

3. PREPARAR LA MEZCLA

En un bol, añade el queso crema junto con el puré de fresas.

Incorpora el eritritol y la esencia de vainilla.

Mezcla bien hasta conseguir una textura cremosa y uniforme.

4. INCORPORAR LA NATA

Añade la nata para montar poco a poco.

Remueve suavemente con movimientos envolventes para mantener una textura más aireada y cremosa.

5. CONGELAR

Lleva la mezcla al congelador entre 2 y 3 horas.

Remueve cada 30 minutos para evitar cristales de hielo y conseguir un helado más suave y cremoso.

6. SERVIR Y DISFRUTAR

Sirve el helado bien frío.

Puedes decorar con algunos trozos de fresa por encima para darle un acabado más fresco y atractivo.

Disfruta de un postre keto cremoso, refrescante y muy fácil de preparar.

Información adicional

Este helado keto de fresa y queso crema es una opción baja en carbohidratos y rica en grasas saludables, ideal para personas que siguen una alimentación cetogénica o desean reducir el consumo de azúcar. Gracias a la combinación de queso crema y nata, se consigue una textura muy cremosa y suave sin necesidad de utilizar azúcares refinados ni ingredientes ultraprocesados.

Las fresas aportan vitamina C, antioxidantes y fibra, ayudando a fortalecer el sistema inmunológico y favoreciendo una mejor digestión. Además, son una fruta relativamente baja en azúcar en comparación con otras frutas, por lo que pueden encajar perfectamente en recetas keto cuando se utilizan en cantidades moderadas.

El queso crema aporta grasas saludables y una textura cremosa que ayuda a conseguir un helado más consistente y saciante. También contiene calcio y proteínas beneficiosas para la salud muscular y ósea.

La nata para montar proporciona grasas que ayudan a aumentar la sensación de saciedad y aportan una textura suave y estable al helado. En una alimentación keto, estas grasas son una fuente importante de energía y ayudan a mantener un perfil bajo en carbohidratos.

El uso de eritritol o edulcorantes keto permite mantener un sabor dulce sin provocar grandes picos de glucosa en sangre, haciendo que esta receta sea ideal para una alimentación baja en azúcar o cetogénica.

En conjunto, este helado es una alternativa cremosa, refrescante y muy saciante, perfecta para disfrutar de un postre saludable y delicioso dentro de una alimentación keto.