Ingredientes

Preparación

1. Seleccionar las semillas
Utiliza semillas de lino limpias y secas, ya sean doradas o marrones.

2. Moler las semillas
Coloca las semillas en un: Molinillo de café, procesador de alimentos, batidora potente o mortero (para pequeñas cantidades)

Tritura hasta obtener un polvo fino o una textura ligeramente granulada.

3. Conservar correctamente
Una vez molido, guarda el lino en un recipiente hermético, preferiblemente en la nevera, para evitar que los aceites naturales se oxiden y pierdan propiedades.

 

Información adicional

El lino molido es un alimento muy nutritivo y rico en compuestos beneficiosos para la salud. Destaca por su alto contenido en fibra, que ayuda a mejorar la digestión y favorece la sensación de saciedad. También es una excelente fuente de ácidos grasos omega-3, especialmente ácido alfa-linolénico (ALA), beneficioso para el corazón y el sistema cardiovascular.

Además, contiene proteínas vegetales, vitaminas del grupo B, y minerales como magnesio, fósforo, potasio y calcio. El lino también aporta lignanos, unos antioxidantes naturales que ayudan a combatir el estrés oxidativo.