Ingredientes

Preparación

1. Lo primero que vamos a hacer es precalentar el horno a 180ºC. 

2. Ahora vamos a cortar las berenjenas en rodajas de medio cm y las ponemos en una sartén con un poco de aceite 3 minutos por cada lado a fuego medio. 

3. El siguiente paso será cortar la mozzarella en rodajas al mismo grosor que las berenjenas. 

4. Cogemos una fuente de horno y podemos capas de berenjena, tomate frito, mozzarella (en este orden hasta acabar los ingredientes). 

5. Por último cubrimos con un poco de queso rallado y lo metemos en el horno unos 20 minutos hasta que el queso se dore. Después sacamos del horno, servimos y ya podemos disfrutar de esta rica receta de milhojas de berenjena y mozzarella. 
 

Información adicional

Las berenjenas, aunque no son especialmente ricas en minerales ni en vitaminas, son muy adecuadas para facilitar las digestiones, ya que tiene unos componentes que favorecen las funciones hepáticas y biliares. Son especialmente beneficiosas para aquellas personas que presentan problemas digestivos y hepáticos. Además, ayudan a disolver las grasas, a prevenir la arteriosclerosis, a reducir el colesterol y es rica en antioxidantes gracias a su piel.
El tomate es muy nutritivo, con un bajo aporte energético. Es rico en vitaminas (B, C y A), minerales (potasio, fósforo y magnesio), antioxidantes y fibra. Destaca la presencia de vitamina C, que actúa como antioxidante y previene el cáncer. La vitamina A ayuda a mejorar la visión. ç

Presenta un alto contenido en licopeno, antioxidantes que le da el color rojo, que ayuda a prevenir algunos tipos de cáncer, disminuye los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre y protege frente a las enfermedades cardiovasculares. Es bajo en sodio, por lo que es muy recomendado en hipertensos. Su piel es rica en fibra, regulando nuestro tránsito intestinal y evitando el estreñimiento, por lo tanto hay que comerlo con la piel.
La mozarella que hemos usado proviene de la tabla de composición de alimentos obtenida de las publicadas por la Agencia Española de Salud y Nutrición en AESAN/BEDCA, Base de Datos Española de Composición de Alimentos v1.0 (2010). 
La bola de mozzarella fresca es el formato más popular entre los italianos, con una superficie lisa y brillante. Suele comercializarse en una bola de unos 100g de peso aproximadamente, en una bolsa con suero lácteo para mantenerse fresco y jugoso. Aporta grasas especialmente y por supuesto jugosidad al plato.