Ingredientes

Preparación

1. Lava el muslo de pollo y sécalo con papel de cocina. Sazona con sal y pimienta al gusto.

2. Lava y corta los champiñones en rodajas. Pica la cebolla y el ajo.

3. En una sartén pequeña, calienta el aceite de oliva a fuego medio-alto.

4. Añade el muslo de pollo y dora durante unos 5-7 minutos, con la piel hacia abajo. Luego, dale la vuelta y dora el otro lado durante 5 minutos más.

5. Retira el muslo de la sartén y resérvalo en un plato.

6. En la misma sartén, añade la cebolla picada y cocina a fuego medio durante 3-4 minutos, hasta que esté suave.

7. Agrega el ajo y cocina por 1 minuto más, evitando que se queme.

8. Añade los champiñones a la sartén y cocina durante 5 minutos, hasta que estén tiernos y hayan soltado su agua.

Para la salsa:

9. Vierte el caldo de pollo en la sartén y lleva a ebullición. Cocina a fuego medio durante 5 minutos para que se reduzca ligeramente.

10. Si deseas una salsa más cremosa, añade la crema de leche y mezcla bien. Cocina por unos minutos más hasta que la salsa esté caliente.

Cocinar el pollo con la salsa:

11. Vuelve a colocar el muslo de pollo en la sartén, sumergiéndolo en la salsa. Cocina a fuego bajo durante 20-25 minutos, o hasta que el pollo esté bien cocido y tierno.

Listo para disfrutar!

Información adicional

Estamos ante una receta de cocina de guiso de pollo, donde encontramos los siguientes ingredientes:

La carne de pollo es rica en proteínas de alto valor biológico y con un bajo contenido en grasas. En su composición también encontramos nutrientes, con importantes cantidades de vitaminas (vitaminas del grupo B, vitamina A) y minerales (hierro, zinc y fosforo). Las vitaminas del grupo B permiten el aprovechamiento de los nutrientes energéticos (proteínas, hidratos de carbono y lípidos), intervienen en la formación de los glóbulos rojos, en el funcionamiento del sistema nervioso y además son necesarias para mantener una buena salud en los tejidos que componen nuestro cuerpo. El hierro participa en la formación de los glóbulos rojos y el transporte de oxígeno, evitando la anemia ferropénica. El zinc mejora el sistema inmunitario. El fósforo, forma los huesos.

Los champiñones destacan por su alto contenido en proteínas y minerales (fósforo, hierro y potasio) con un bajo contenido en grasas y calorías.

La nata nos aporta principalmente grasas, siendo estas en su mayoría saturadas, elevando el contenido graso de esta receta. Aunque hemos usado una nata con un contenido graso más bajo.

En definitiva, podemos decir que tenemos una receta alta en proteínas de muslo de pollo con champiñones.