Ingredientes

Preparación

1. PREPARAR LOS INGREDIENTES
Ten listos los ñoquis, la pechuga de pollo, el brócoli, el aceite de oliva, el ajo, la sal, la pimienta.

Lava el brócoli y córtalo en ramilletes pequeños. Trocea la pechuga de pollo en dados o tiras del mismo tamaño para que se cocine de forma uniforme.

2. COCER LOS ÑOQUIS Y EL BRÓCOLI
Cuece los ñoquis en abundante agua con sal. Estarán listos cuando suban a la superficie; entonces escúrrelos y resérvalos.

En otra olla, cuece el brócoli durante unos 3–5 minutos, hasta que esté tierno pero aún ligeramente crujiente. Escúrrelo y resérvalo.

3. COCINAR EL POLLO
En una sartén grande, añade un chorrito de aceite de oliva y dora el ajo picado.

Incorpora el pollo, salpimenta y cocínalo hasta que esté bien hecho y ligeramente dorado por fuera.

4. SALTEAR LOS INGREDIENTES
Añade el brócoli a la sartén con el pollo y mezcla bien para que tome sabor.

Incorpora los ñoquis cocidos y saltea todo junto durante un par de minutos, removiendo con cuidado para no romperlos.

5. AJUSTAR EL SABOR
Prueba y ajusta de sal y pimienta si es necesario.

Si quieres, añade un chorrito más de aceite de oliva  para potenciar el sabor.

6. SERVIR
Sirve los ñoquis con pollo y brócoli recién hechos, bien calientes.

Información adicional

Los ñoquis con pollo y brócoli son una preparación completa, equilibrada y nutritiva que combina hidratos de carbono de fácil digestión, proteínas de alta calidad y verduras ricas en fibra y micronutrientes, dando lugar a un plato saciante y adecuado como comida principal dentro de una alimentación saludable.

El pollo aporta proteínas de alto valor biológico, esenciales para el mantenimiento y la reparación de los tejidos, además de vitaminas del grupo B como la B6 y la niacina, junto con minerales como el fósforo y el selenio, que contribuyen al correcto funcionamiento del metabolismo energético.

Los ñoquis proporcionan principalmente hidratos de carbono, que son la principal fuente de energía del organismo, ayudando a mantener la vitalidad y el rendimiento físico y mental. Su textura suave los hace fácilmente digestibles y adecuados como base energética del plato.

El brócoli es una verdura rica en fibra, vitamina C, vitamina K, folatos y compuestos antioxidantes como los glucosinolatos. Contribuye a la salud digestiva, al refuerzo del sistema inmunitario y a la protección celular frente al estrés oxidativo.

El aceite de oliva, utilizado en la cocción y el salteado, aporta grasas saludables, especialmente ácido oleico y antioxidantes naturales. Favorece la salud cardiovascular y mejora la absorción de vitaminas liposolubles presentes en las verduras.

El conjunto del plato ofrece un equilibrio entre energía, proteína de calidad, fibra y micronutrientes, dando como resultado una comida completa, nutritiva y saciante, ideal tanto para el día a día como para una alimentación saludable y equilibrada.