Ingredientes
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harina de trigo sarraceno 500 gr. Taza de té 301.20 kcal. -
agua mineral 200 gr. Vaso de agua kcal. -
sal 17 gr. Cucharada sopera kcal. -
psyllium 20 gr. Cucharada sopera 16.50 kcal.
Preparación
- Lava el trigo sarraceno con la ayuda de un colador.
- Colócalo en un bol grande y cúbrelo con agua. Déjalo en remojo durante toda la noche.
- Al día siguiente, enjuaga el trigo sarraceno bajo el grifo, ponlo en la batidora de jarra o procesador de alimentos y añade unos 120 ml de agua y la sal.
- Tritura hasta que se mezcle el trigo sarraceno con el agua. Si ves que necesitas más agua para poder triturar añádela poco a poco, hasta un máximo de 240 ml. No es preciso que quede excesivamente triturado, si ves que quedan algunos granos enteros no pasa nada. La cantidad de agua que necesites dependerá también del tiempo que dejes escurrir el grano en el paso 3.
- Vierte la mezcla de nuevo en un bol* y añade el psyllium, incorpórandolo a la mezcla con una cuchara de madera. En este punto puedes añadir también algunas semillas de girasol, calabaza, sésamo,… Personalmente evito usar semillas de lino y chía porque tienen mucílagos y apelmazarían demasiado la masa. Además no me gusta hornearlas, manías que tengo. *Yo utilizo un bol de cristal que tiene forma de media esfera o un banetón de pulpa de madera, así la masa toma esa forma durante la fermentación.
- Cubre el bol con un paño de cocina limpio y deja reposar la mezcla durante 24 horas a temperatura ambiente o dentro del horno (apagado). En verano puedes reducir este tiempo a 12-16 horas si ves que la masa ya ha fermentado (verás que está hinchada).
- Pasadas las 24 horas, calienta el horno a 175 °C.
- Pon un trozo de papel de horno en la bandeja y espolvorea sobre él un poco de harina de trigo sarraceno. También puedes una bandeja de vidrio como la que te he dejado aquí abajo.
- Coloca la masa sobre el papel de horno y dale forma de hogaza con las manos. Si has utilizado un bol como el que te comentaba en el punto 5 apenas tendrás que darle forma. De hecho cuanto menos la manipules, mejor.
- Espolvorea un poco de harina de trigo sarraceno por encima de la masa, esto es opcional pero le dará un toque rústico a la hogaza.
- Haz uno o dos cortes en la hogaza (greñado) para facilitar la cocción y evitar que la hogaza se abra por otros puntos.
- Introduce la bandeja en el horno y hornea durante 1 hora y 20 minutos a 175 ºC, calor arriba y abajo.
- Saca la hogaza del horno y déjala enfriar sobre una rejilla para que la parte inferior no se humedezca.
Una vez frío, consérvalo en la nevera y tuéstalo a medida que quieras consumirlo en una sartén, en un grill con un poco de aceite de oliva o en la tostadora sin aceite queda genial.
También lo puedes congelar. Para hacerlo, corta el pan en rebanadas y coloca un trozo de papel de horno entre ellas para que no se enganchen. Cuando lo quieras consumir puede ir directo del congelador a la sartén, al grill o tostadora.
Información adicional
Características Nutricionales
Beneficios para la Salud
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Control de glucosa y peso: Su índice glucémico bajo evita picos de azúcar en sangre, ayudando a mantener niveles de energía estables y favoreciendo el control de peso.
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Propiedades antioxidantes y antiinflamatorias: Contiene compuestos como la rutina, un flavonoide que protege las células del daño oxidativo y reduce la inflamación, contribuyendo a la salud cardiovascular y a la prevención de enfermedades crónicas.
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Minerales esenciales: Es una buena fuente de magnesio, hierro, manganeso, cobre, fósforo, zinc, potasio y selenio, nutrientes importantes para el metabolismo, la función muscular y la salud ósea.
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Bajo contenido en grasas: Su grasa es mínima (aproximadamente 1,7%) y mayormente saludable, con ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados.
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Consideraciones de ConsumoPara aprovechar al máximo sus beneficios, se recomienda consumir pan de trigo sarraceno integral y fermentado con masa madre, ya que esto mejora la digestibilidad y potencia sus propiedades prebióticas. Su sabor es característico, ligeramente terroso, y puede incorporarse en panadería, pasta, crepes, pizza o bollería.
En resumen, el pan de trigo sarraceno es una opción saludable, nutritiva y versátil, que aporta proteínas, fibra, minerales y antioxidantes, favorece la digestión, protege el sistema cardiovascular y es adecuado para personas con intolerancia al gluten o que buscan alternativas más saludables al pan tradicional.
