Ingredientes

Preparación

1. Lavamos bien la patata bajo el grifo para limpiarle las impurezas de la piel y la introducimos en el horno. 

2. A continuación la dejamos enfriar antes de continuar manipulándola.

3. Pelamos y cortamos la cebolla y los pimientos. Ponemos el aceite en la sartén y lo calentamos, preparando de esta manera el sofrito.

4. Sofreimos la cebolla y los pimientos con un poco de sal y pimienta.

5. Por otro lado, picamos a cuchillo el pollo (añadimos sal y pimienta) y lo agregamos al sofrito.

6. Una vez finalizado el relleno, lo reservamos.

7. Cuando la patata esté fría la cortamos por la mitad de forma longitudinal.

8. Con una cucharilla de café vaciamos cada una de las mitades.

9. Incorporamos el relleno que hemos preparado a la patata y le añadimos queso rallado.

10. Engrasamos una fuente apta para horno con aceite de oliva y colocamos la patata.

11. Con el horno previamente caliente a 200º C, gratinamos la patata durante unos 12 minutos.

12. Por último, servimos esta receta de cocina de patata rellena. 

 

Puentos Críticos

1. Vigilar la patata cuando esté en el horno por primera vez para que no se vuelva demasiado blanda, pinchándole cada cierto tiempo con un cuchillo o tenedor y comprobar la facilidad de penetración que tiene. Se aconseja no poner el horno a más de 180º C ya que podríamos quemar la parte exterior y, sin embargo, dejar duro el interior.

2. Tener en cuenta que el tiempo que tarda en sofreir la cebolla es mucho menor que el tardan los pimientos, por lo que no sería coveniente echar toda la verdura a la vez. Cuando veamos que los pimientos comienzan a tener el aspecto deseado, es un buen momento para incluir la cebolla y que lleguen a la vez al punto adecuado.

3. Al vaciar la patata no tiramos los restos, los podemos aprovechar para realizar otra preparación como un puré. Con esto disminuimos la cantidad de comida que anualmente se tira, contribuyendo así con la sostenibilidad.

Información adicional

Es una receta bastante completa ya que nos encontramos los principales nutrientes acompañados por una ración de verduras. Los hidratos de carbono nos los proporciona la patata, siendo estos complejos por lo que estamos trasladando el consumo de azúcares libres que no nos interesan nada, las proteínas están incluidas prinncipalmente en el pollo que hemos utilizado en el relleno, y las grasas, provenientes casi en su totalidad del aceite de oliva, están presentes durante la elaboración del sofrito y cuando la patata es introducida en el horno para hacerse una vez tiene dentro el relleno.

Además de los carbohidratos, la patata es una fuente importante de vitamina C lo que tiene varios beneficios en el organismo ya que no solo potencia la acción del sistema inmunológico sino que actúa de forma sinérgica con el hierro presente en el pollo y en los vegetales, favoreciendo así la absorción de este mineral y la producción de hemoglobina (de la que es una partícula fundamental). Otras propiedades de la patata son el alto contenido en fibra, lo que favorece el tránsito intestinal y sería una buena opción para las personas con estreñimiento, y el contenido que tiene de potasio ayuda al control de los hipertensos.

El queso mozzarella puede estar elaborado a través de la leche de búfala o leche de vaca, siendo más nutritivo el elaborado por leche de búfala, que el elaborado por leche de vaca, puesto que su contenido en proteínas, grasas y lactosa es mayor. Es un queso fresco pasteurizado, que se elabora con leche, cuajo, sal y ácido cítrico. También podemos destacar que el queso mozzarella elaborado con leche de búfala ofrece una menor concentración de colesterol, y aporta más calcio y magnesio.