Ingredientes

Preparación

1. PREPARAR LOS INGREDIENTES

Ten listos la remolacha cocida, los huevos de gallina, el aceite de oliva, el vinagre y la sal.

Si utilizas remolacha envasada, escúrrela bien antes de utilizarla. Si la has cocido en casa, deja que se enfríe antes de prepararla.

2. COCER LOS HUEVOS

Coloca los huevos en un cazo con agua fría y llévalos a ebullición.

Cuando el agua empiece a hervir, cuece los huevos durante unos 10 minutos. Después, enfríalos bajo agua fría, pélalos y resérvalos.

3. PREPARAR LA REMOLACHA Y EL HUEVO

Corta la remolacha en dados, rodajas o tiras, según tu preferencia.

Trocea los huevos cocidos en cuartos, rodajas o dados de tamaño mediano para que se mezclen fácilmente con la remolacha.

4. HACER EL ALIÑO

En un bol pequeño añade aceite de oliva, un chorrito de vinagre y una pizca de sal.

Remueve bien hasta que los ingredientes queden integrados.

5. MEZCLAR LOS INGREDIENTES

Coloca la remolacha en una ensaladera o bol amplio y añade el huevo cocido troceado.

Vierte el aliño por encima y mezcla suavemente para que todos los ingredientes queden bien impregnados de sabor sin deshacer el huevo.

6. SERVIR

Sirve la remolacha aliñada fría o a temperatura ambiente.

Es una preparación sencilla, fresca y nutritiva, que combina los hidratos de carbono y antioxidantes de la remolacha con las proteínas de calidad del huevo, resultando una opción ligera y saciante para cualquier comida o cena.

Información adicional

La remolacha con huevo es una receta sencilla, nutritiva y equilibrada. Esta combinación une un alimento vegetal rico en antioxidantes con una fuente de proteínas de alta calidad, junto con grasas saludables y condimentos básicos, dando lugar a un plato ligero, saciante y adecuado para una alimentación saludable.

La remolacha cocida es la base vegetal del plato y destaca por su aporte de hidratos de carbono naturales, fibra y compuestos antioxidantes como las betalaínas. Estos nutrientes contribuyen a la protección celular frente al estrés oxidativo y favorecen la salud digestiva. Además, la remolacha aporta folatos, potasio, hierro y manganeso, minerales importantes para el funcionamiento metabólico y la producción de energía.

El huevo de gallina cocido aporta proteínas de alto valor biológico, esenciales para el mantenimiento y la reparación de los tejidos corporales. También contiene grasas saludables, vitaminas del grupo B (especialmente B12 y B2), vitamina D y minerales como fósforo y selenio. Su perfil nutricional lo convierte en un alimento muy completo y saciante, ideal dentro de una dieta equilibrada.

El aceite de oliva es la principal fuente de grasa del plato. Aporta ácidos grasos monoinsaturados beneficiosos para la salud cardiovascular y vitamina E, un potente antioxidante que ayuda a proteger las células frente al daño oxidativo. Además, mejora la absorción de vitaminas liposolubles presentes en los alimentos.

El vinagre aporta sabor y frescura con un contenido calórico prácticamente nulo. Su componente principal, el ácido acético, puede contribuir a mejorar la respuesta glucémica tras las comidas y realzar el sabor del conjunto sin necesidad de aumentar la cantidad de sal.

La sal, utilizada con moderación, ayuda a potenciar el sabor de los ingredientes. Su consumo debe mantenerse dentro de las recomendaciones generales para evitar un exceso de sodio en la dieta.

En conjunto, la remolacha aliñada con huevo, aceite de oliva, vinagre y sal constituyen una comida completa, sencilla y equilibrada. Combinan carbohidratos saludables, fibra y antioxidantes de la remolacha con proteínas de alta calidad del huevo y grasas saludables del aceite de oliva, resultando una opción práctica, saciante y nutritiva para cualquier comida o cena.