Ingredientes
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salmón 150 gr. Filete pequeño 188.80 kcal. -
pesto 30 gr. Cucharada sopera 570.00 kcal. -
aceite de oliva 5 gr. Cucharada de postre 900.00 kcal. -
sal 2 gr. Pellizco kcal.
Preparación
1. PREPARAR EL SALMÓN
Seca el salmón con papel de cocina para retirar el exceso de humedad.
A continuación, salpimienta ligeramente por ambos lados al gusto.
2. CALENTAR LA SARTÉN
Calienta una sartén con un chorrito de aceite de oliva a fuego medio-alto hasta que alcance buena temperatura.
3. COCINAR EL SALMÓN
Coloca el salmón primero por la parte de la piel (si la tiene) y cocínalo durante 3–4 minutos, hasta que quede crujiente y dorada.
Después, dale la vuelta con cuidado y cocina 2–3 minutos más, dependiendo del punto de cocción deseado.
4. AÑADIR EL PESTO
Retira el salmón del fuego y añade el pesto por encima mientras aún está caliente, para que se integre ligeramente con el calor y potencie el sabor.
5. SERVIR Y DISFRUTAR
Sirve el salmón inmediatamente y disfruta de la combinación de sabores y la textura jugosa del pescado junto al toque aromático del pesto.
Información adicional
Este plato es muy completo y nutritivo, especialmente por el salmón y el pesto.
El salmón aporta una alta cantidad de proteínas de calidad, necesarias para el mantenimiento y desarrollo muscular. También es una de las mejores fuentes de ácidos grasos omega-3, que ayudan a la salud cardiovascular, cerebral y tienen efecto antiinflamatorio.
El pesto, elaborado normalmente con albahaca, aceite de oliva, queso y frutos secos, aporta grasas saludables, antioxidantes y compuestos vegetales que ayudan a proteger las células del cuerpo. El aceite de oliva contribuye especialmente con grasas monoinsaturadas beneficiosas para el corazón.
En conjunto, es un plato con alto valor proteico, rico en grasas saludables y con muy pocos carbohidratos, lo que lo hace saciante y adecuado para una alimentación equilibrada o baja en carbohidratos. También aporta vitaminas como la D, B12 y E, además de minerales como el selenio y el magnesio.
