Ingredientes
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salmón 150 gr. Filete pequeño 188.80 kcal. -
queso emmental 50 gr. Envase pequeño 376.80 kcal. -
nata para cocinar 20 gr. Cucharada sopera 341.50 kcal. -
aceite de oliva 5 gr. Cucharada de postre 900.00 kcal. -
sal 2 gr. Pellizco kcal.
Preparación
1. PREPARAR LOS INGREDIENTES:
Ten listos los filetes de Salmón, el queso, la nata para cocinar y las verduras que vayas a usar (por ejemplo espinacas o champiñones).
2. PRECALENTAR EL HORNO:
Precalienta el horno a temperatura media-alta (aprox. 180–200 ºC).
Mientras se calienta, prepara una bandeja apta para horno con un poco de aceite o mantequilla para evitar que se pegue.
3. SELLAR EL SALMÓN:
En una sartén caliente con un chorrito de aceite, marca ligeramente el salmón por ambos lados.
Este paso ayuda a mantener los jugos dentro y a potenciar el sabor antes del horneado.
4. PREPARAR LA BASE CREMOSA:
En la misma sartén o en un bol, mezcla la nata con el Queso rallado o en crema.
Añade sal, pimienta y especias al gusto (ajo en polvo, orégano o nuez moscada funcionan muy bien en versión keto).
5. GRATINAR EL SALMÓN:
Coloca el salmón en la bandeja y cúbrelo con la mezcla de queso y nata.
Lleva al horno y gratina durante 12–15 minutos hasta que el queso esté dorado y burbujeante.
7. SERVIR Y DISFRUTAR:
Sirve el salmón recién salido del horno, con su capa cremosa y gratinada.
Disfruta de un plato keto rico en grasas saludables, cremoso y con un sabor intenso que combina perfectamente el pescado y el queso.
Información adicional
Esta receta de salmón gratinado con queso es ideal para dietas keto, ya que combina muy bien proteínas, grasas saludables y algunos micronutrientes clave.
El salmón es la base más interesante: aporta proteínas de alta calidad, esenciales para el mantenimiento y reparación muscular, y es especialmente rico en ácidos grasos omega-3, que ayudan a la salud del corazón, el cerebro y tienen efecto antiinflamatorio. También contiene vitaminas como la D y la B12, importantes para el sistema nervioso y la energía.
El queso tipo Emmental añade más proteínas y calcio, que contribuye a la salud de los huesos y los dientes, aunque también incrementa el contenido de grasa y sal del plato, por lo que conviene usarlo con moderación.
Al añadir la nata, sube ligeramente el aporte de grasas y cremosidad, además de aportar algo de calcio.
En conjunto, es un plato alto en proteínas y en grasas (principalmente saludables si el salmón es fresco) y bajo en carbohidratos. Es una buena opción para una comida saciante y nutritiva, especialmente si lo acompañas con verduras o una guarnición ligera.
