Ingredientes

  • sandía 200 gr. 1 Rodaja 23.61 kcal.

Preparación

Es importante preparar cualquier fruta antes de consumirla para garantizar una higiene, con el fin de eliminar residuos de fitosanitarios y los restos de tierra o posibles insectos que hayan quedado adheridos.

Para ello, se procederá a seguir unos pasos previos antes del lavado con el fin de evitar la contaminación cruzada y lograr que la conservación de las frutas sea lo más óptima posible.
Antes de nada, nos lavaremos bien las manos antes de manipular la fruta.

Seguidamente, lavaremos la fruta con agua corriente, siempre y cuando sea potable.

Se desaconseja el uso de sustancias que desinfectan o limpian las frutas, así como el uso de detergentes, pues estos pueden quedarse adheridos en la piel de las mismas y causar algún tipo de intoxicación.

Es recomendable lavar las frutas en el momento en que se vayan a consumir, y proceder a su secado mediante papel de cocina de un solo uso.

Las frutas que pertenecen al grupo de las bayas o frutos del bosque, merecen especial cuidado a la hora de manipularlas, pues son delicadas a los golpes y podrían deteriorarse (fresas, frambuesa, arándano).

Las frutas que son de consistencia más dura y que además tienen una piel comestible, deberemos lavarlas bien antes de consumirlas, ya sea con o sin piel (melocotón, manzana, pera).

Aquellas frutas que presentan una piel no comestible (aguacate, papaya, mango), las lavaremos bien de igual forma, para evitar contaminarlas una vez las pelemos.

Existen frutas más grandes con una piel o corteza mucho más resistente (piña, sandía, melón). Suelen tener más cantidad de suciedad, como tierra y polvo. Deberemos lavarlas igualmente antes de proceder a partirlos, y además, es recomendable usar un cuchillo distinto para partirlas y otro para trocearlas.

En definitiva, emplearemos un método de lavado, pelado y troceado, siempre asegurando unas medidas de higiene que permitan hacer seguro el consumo de las frutas.

Información adicional

La sandía es una fruta especialmente ideal para los niños, pues se puede consumir de una manera rápida y sencilla, pues no necesita ser pelada. Tiene una textura suave y contiene gran cantidad de agua, por lo que apenas tiene que ser masticada.

El elevado contenido de agua la convierte en una de las frutas con mayor poder de hidratación, así pues, está también especialmente indicada en personas mayores, que tienden a presentar un estado de deshidratación con mayor facilidad pues no ingieren suficiente cantidad de líquido.

Dos tajos de sandía equivalen a un vaso de agua. 

Por lo general, resulta fácil de digerir, aunque puede presentar algo indigesta en aquellas personas que la consumen después de las comidas, pues al contener tanta cantidad de agua, diluye los jugos gástricos y retrasa la digestión de los alimentos.

Actúa como un excelente diurético, por la gran cantidad de agua que presenta, así pues su consumo está indicado en aquellas personas que sufren de litiasis renal (cálculos en el riñón), ácido úrico e hipertensión u otras patologóias relacionadas con la retención de líquidos.

Es una fruta que resulta ideal en dietas para bajar de peso, pues se pueden consumir doblemente la ración, sin que apenas incremente el consumo de calorías.

La sandía presenta un componente llamado licopeno, el cual tiene propiedades antioxidantes y se relaciona la disminución de padecer ciertos tipos de enfermedades, incluídos algunos tipos de cáncer.

Dado que es una de las frutas con unos niveles de potasio bajos, la pueden consumir personas que padezcan insuficiencia renal o sigan una dieta con restricción de este mineral.