Ingredientes

Preparación

1. Lavar y cortar en juliana los pimientos, y la cebolla. La cabeza de ajos se corta a la mitad.

2. Precalentar el horno a 200º C (calor arriba y abajo).

3. Preparar el aliño para asar las verduras: mezclar en un bol 2 cdas aceite de oliva, 1 de mostaza, zumo de medio limón, sal y pimienta.

4. En una bandeja extender las verduras y verter por encima el aliño.

5. Hornear durante 20-25 minutos  hasta que esten tiernas y ligeramente dorados por los bordes (también se pueden asar en una sarten o en la air fryer).

6. Dejar reposar 5 minutos fuera del horno.

7. Cortar el pollo en tiras, y salpimentar por ambos lados.

8. En una sarten a fuego medio-alto con unas gotas de aceite cocinar la pechuga 5-7 minutos por cada lado.

9. Para la salsa mezclamos el queso batido, con unas tiras de pimientos, el ajo asado, sal, pimienta y el zumo de limón, y el perejil, batimos hasta que quede una emulsión tipo crema.

10. Para el montaje del wrap se colocará en una superficie plana, en el centro se le añade un para de cucharadas de la crema de queso batido y se extiende un poco. Encima añadimos el pollo asado y las verduras.

11. Doblamos los laterales hacia adentro y enrollamos firmemente.

12. En una sarten doramos un minuto por cada lado del wrap.

Información adicional

Este wrap de pollo con pimientos asados y salsa de queso batido es una opción especialmente interesante en consulta de nutrición enfocada a pérdida de peso por su alta densidad proteica y moderada carga calórica, lo que favorece la saciedad sostenida y ayuda a preservar la masa muscular durante el déficit energético.

La combinación de pollo y queso batido aporta proteína de alto valor biológico con bajo contenido en grasa, estimulando la termogénesis inducida por la dieta y contribuyendo a un mejor control del apetito mediante la regulación de hormonas como la grelina y el GLP-1.

Las verduras asadas (pimiento rojo y verde, cebolla y ajo) proporcionan fibra soluble e insoluble, que mejora el tránsito intestinal, modula la respuesta glucémica y favorece la microbiota, además de aportar antioxidantes (vitamina C, carotenoides y compuestos azufrados) que ayudan a reducir la inflamación de bajo grado asociada al exceso de tejido adiposo.

El uso de aceite de oliva virgen extra en cantidad controlada aporta grasas monoinsaturadas cardioprotectoras que mejoran la palatabilidad sin disparar la carga calórica, lo que facilita la adherencia al plan nutricional, un factor clave en la pérdida de peso sostenible.

El aliño con limón y mostaza potencia el sabor con mínimo aporte energético, permitiendo reducir la necesidad de salsas hipercalóricas. Además, al tratarse de una preparación con baja densidad energética pero alto volumen alimentario, favorece la saciedad mecánica gástrica, ayudando al control de la ingesta total diaria.

En resumen, es una comida equilibrada, rica en proteína magra, fibra y antioxidantes, adecuada para estrategias de recomposición corporal y pérdida de grasa manteniendo rendimiento y sensación de saciedad.