Hipertensión

07.10.2015 0

Hipertensión

La hipertensión es una enfermedad crónica caracterizada por una elevación de los niveles de presión arterial de forma continua y la presión arterial es la fuerza que ejerce el corazón sobre las arterias para que estas conduzcan la sangre hacia los diferentes órganos del cuerpo humano.

La lectura de la presión arterial se obtiene tomando dos números: el número superior se denomina presión arterial sistólica y se da en cada contracción del corazón  y el número inferior denominado presión arterial diastólica y que se da con cada relajación. Se dice que la tensión arterial es alta cuando supera las cifras de 140/90 mmHg.

El mayor peligro de esta enfermedad es que puede pasar inadvertida, ya que no muestra síntomas o tiene síntomas muy poco específicos. Por ello debe de tomarse la tensión arterial cada cierto tiempo, sobre todo si tiene antecedentes familiares, tiene sobrepeso, diabetes o alguna enfermedad del riñón. Además esta enfermedad es más frecuente a partir de los 40 años, aunque puede aparecer a cualquier edad.

Las primeras consecuencias de la hipertensión las sufren las arterias, que se endurecen a medida que soportan la presión arterial alta de forma continua, se hacen más gruesas y puede dificultarse el paso de la sangre a través de ellas, pudiendo desencadenar en insuficiencia cardiaca e infarto.

Existen dos tipos de hipertensión arterial:

  • Hipertensión primaria. En el 90% de los casos no hay causas específicas que desencadenen la hipertensión arterial, aunque hay condicionantes que aumentan la probabilidad de desarrollar la enfermedad, como son los antecedentes familiares y la edad avanzada. La presencia de otras enfermedades como colesterol alto, diabetes y obesidad, aumenta la probabilidad de padecer hipertensión arterial.
  • Hipertensión secundaria. Un porcentaje más pequeño de casos con hipertensión arterial, es debido a circunstancias concretas como son el consumo de alcohol, abuso del regaliz, algunos fármacos (antiinflamatorios, anticonceptivos en mujeres, corticoides), enfermedades renales…

Para bajar la presión arterial es muy importante seguir una dieta con poco sodio y, por lo tanto, con poca sal. También es esencial bajar de peso en el caso que nos sobren unos kilos.

Para seguir una dieta baja en sal debemos:

  • Consumir principalmente alimentos frescos y congelados naturales.
  • Limitar el consumo de queso y las conservas en lata.
  • Limitar el consumo de alimentos elaborados con alto contenido en sal (ahumados, aperitivos salados…)
  • Limitar el consumo de productos ricos en sal (cubitos de caldo, salsa de soja) y los aliños. Sustituirlos por especias o hierbas aromáticas.

 

 

ALIMENTOS QUE DEBEMOS COMER.

  • Verduras y hortalizas.
  • Frutas y zumos naturales.
  • Leche y yogures.
  • Huevos.
  • Carnes magras.
  • Pescados frescos.
  • Patatas.
  • La pasta, el arroz y el aceite (oliva y girasol) con moderación en caso de sobrepeso.

ALIMENTOS QUE NO DEBEMOS TOMAR.

  • Verduras y hortalizas precocinadas y en conserva.
  • Frutos secos fritos con sal.
  • Legumbres precocinadas, puré instantáneo.
  • Postres lácteos industriales. Queso.
  • Carne ahumada o salada, precocinada o en conserva.
  • Pescado ahumado, salado, secado o en conserva.
  • Mantequilla y margarina. Salsas comerciales.
  • Condimentos saldos y cubitos de caldo concentrado.
Imagen de dietadmin
Por
Eloisa Bocanegra Carmé
Licenciada en Farmacia y experta en nutrición y dietética