Intolerancia a la lactosa

07.10.2015 0

Intolerancia a la lactosa

La lactosa es un tipo de azúcar que está presente en la leche y en otros productos lácteos, aunque también se encuentra en una gran cantidad de productos que se consumen a diario (embutidos, sopas instantáneas, comidas preparadas…). La lactasa es una enzima que se produce en la mucosa del intestino delgado y que facilita la descomposición de la lactosa en azúcares más simples (glucosa y galactosa) para que puedan ser absorbidos y digeridos.

Cuando el organismo no produce suficiente lactasa o bien esta no realiza de forma adecuada su función aparece una intolerancia a la lactosa. Se producen dificultades para digerir la lactosa en el intestino delgado, pasando directamente al intestino grueso, donde es fermentada por la flora bacteriana, provocando nauseas, diarreas, calambres, gases e hinchazón de vientre.

Existen tres tipos de intolerancia a la lactosa:

  • Intolerancia primaria o genética. Ocurre tras el periodo de lactancia (a partir de los 3 años) y puede aparecer a cualquier edad, por la pérdida progresiva de la producción de lactasa. Esta intolerancia es genética y no existe curación posible.
  • Intolerancia secundaria o adquirida. Es debido a un daño en la mucosa intestinal por diferentes patologías intestinales: gastroenteritis, enfermedad celiaca, desnutrición… Una vez que la persona está curada y su mucosa intestinal regenerada, desaparece la intolerancia.
  • Intolerancia congénita. Es frecuente en niños prematuros. Los síntomas son diarreas, irritabilidad, dolor abdominal…, que aparecen al iniciar la ingesta de leche, que finaliza al eliminar la lactosa de la dieta. Esta intolerancia es genética y no existe curación posible.

El tratamiento consiste en eliminar la lactosa de la dieta según el grado de intolerancia. Eliminaremos  los productos lácteos, pero también es importante mirar las etiquetas de los alimentos, ya que hay fuentes ocultas de latosa en productos no lácteos. Hay que tener especial cuidado con los medicamentos que contienen lactosa.

Se comercializan unos comprimidos que son suplementos de lactasa, la enzima deficitaria administrada por vía oral, pero se recomienda preferiblemente en casos esporádicos (celebraciones o comidas fuera de casa)

Ya que la leche es nuestra principal fuente de calcio, hay que consumir alimentos ricos en calcio como: sardinas, salmón, gambas, espinacas, judías, brócoli… Exponerse al sol favorece la formación de vitamina D en nuestro cuerpo y la vitamina D aumenta la absorción de calcio a los huesos.

ALIMENTOS QUE DEBEMOS TOMAR.

  • Cereales. Arroz y pasta.
  • Pan sin leche.
  • Frutas y verduras frescas.
  • Carnes y pescados frescos.
  • Yogurt y queso curado con moderación (tienen menos cantidad de lactosa, ya que el proceso de fermentación disminuye su contenido). Se deben introducir poco a poco y según la tolerancia de cada persona.

ALIMENTOS QUE NO DEBEMOS TOMAR.

  • Leche líquida, condensada o en polvo.
  • Todos los quesos, excepto los muy curados.
  • Postres lácteos (natillas, flanes, helados…).
  • Nata, crema pastelera, dulce de leche.
  • Salsas preparadas con leche (bechamel).
  • Mantequilla.
  • Alimentos preparados que contengan leche o lactosa (mirar todas las etiquetas).

 

Imagen de dietadmin
Por
Eloisa Bocanegra Carmé
Licenciada en Farmacia y experta en nutrición y dietética