Recomendaciones alimentarias en escolares

17.10.2017 0

Recomendaciones alimentarias en escolares

La etapa escolar es de gran interés nutricional, ya que en esas edades se van integrando los hábitos alimenticios que se tendrán en la edad adulta, hábitos adquiridos que será difícil de modificar.

El que estos escolares lleven una alimentación saludable, supone que en un futuro continúen con esa alimentación, previniendo la posible aparición de enfermedades relacionadas con una mala alimentación.

Los niños necesitan un elevado aporte nutricional con respecto a las necesidades energéticas, que cada vez son más bajas debido a la falta de actividad física, siendo una etapa muy sensible a cualquier desequilibrio, que puede afectar al crecimiento como al desarrollo deseable.

Por lo tanto, estos requerimientos nutricionales deben ser los apropiados para que no existan excesos ni déficit energéticos, para ello hay que basarse en el metabolismo basal, en la actividad física y en el crecimiento.

¿Cuáles son las recomendaciones?

Bebidas.

El agua debe ser la bebida de elección y se podrá tomar frecuentemente lo largo del día en función de la necesidad del niño.

Se deben evitar las bebidas refrescantes, ya que presentan un elevado aporte en azúcares simples, muy poco aconsejado en niños y adultos.

Los zumos naturales se deben tomar con moderación, no más de 170 ml al día en niños de 1 a 6 años y para niños de 7 a 18 años, el consumo no debe ser mayor de 340 ml al día. Se debe dar prioridad a la fruta entera y fresca, ya que tienen un alto contenido en fibra (los zumos carecen de fibra).

Frutas y verduras.

La Organización Mundial de la Salud recomienda un consumo diario de al menos 5 raciones de verduras y frutas al día, que proporcionarán las cantidades necesarias de antioxidantes para combatir el estrés oxidativo.

Se recomiendan frutas y verduras de los cinco colores: rojo, amarillo-naranja, verde, azul-violeta y blanco. Si se toman de todos los colores garantizaremos una mayor variedad de nutrientes y antioxidantes.

En el caso de las verduras, una de las raciones debe ser consumida de forma cruda. En el caso de las frutas hay que priorizar el consumo de la fruta fresca y entera.

Cereales.

Se aconseja el consumo diario de cereales, teniendo siempre prioridad por los cereales integrales, que presentan un elevado contenido en fibra, con el que se consigue que la absorción del azúcar en la sangre se ralentice.

Cuando hablamos de cereal integral nos referimos al trigo integral, cebada, granos de trigo, quínoa, avena, arroz integral, y las comidas preparadas con estos ingredientes como puede ser la pasta.

Legumbres.

En la etapa escolar, su consumo se debe potenciar, tomándolo varias veces por semana o incluso diariamente (especialmente en el caso de vegetarianos en los que se pretende obtener proteínas de origen vegetal y no de origen animal).

Este grupo de alimentos es especialmente rico en proteínas vegetales de bajo valor biológico y en fibra.

En las legumbres se recomienda que se lleven a cabo las técnicas culinarias apropiadas para una adecuada digestibilidad y para mejorar el valor nutricional.

Carnes.

Preferentemente ofrecerle al niño carne blanca y limitarle el consumo de la carne roja.

Es recomendable evitar el consumo de carnes procesadas como pueden ser las hamburguesas, las salchichas, el fiambre…

Pescados y mariscos.

Los pescados y los maricos forman una importante fuente de proteínas, minerales y vitaminas. Los pescados azules son ricos en grasas saludables, ricas en ácidos grasos poliinsaturados omega 3, que previenen las enfermedades cardiovasculares y regulan el colesterol.

Se recomienda su consumo al menos 2 ó 3 veces por semana. En el caso del pescado azul, no se deben tomar más de 2 raciones a la semana, para evitar una posible acumulación de tóxocos como el mercurio.

Huevos.

Los huevos presentan proteínas de alto valor biológico y son una excelente fuente de nutrientes. Se recomienda una frecuencia de consumo y forma de elaboración dependiendo de la persona.

La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) recomienda el consumo de 3-4 raciones a la semana.

Lácteos.

Cuando hablamos de lácteos nos referimos especialmente a leche, queso y yogur, siendo este último especialmente rico en probióticos.

La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) recomienda el consumo de 2-4 raciones al día.

La Academia Americana de Nutrición recomienda 2 raciones al día en niños entre 2 y 8 años. En niños de 9 a 13 años recomienda 3 raciones al día.

Aceites.

El aceite de elección para cocinar o utilizar en crudo será el aceite de oliva, siendo recomendado el uso del aceite de oliva virgen extra de extracción en frío.

Se debe limitar al máximo el consumo de ácidos grasos saturados aterogénicos, las grasas trans y el colesterol. Estas grasas se encuentran principalmente en los alimentos procesados.

La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) recomienda el consumo de 3 a 6 cucharadas soperas al día (una cucharada sopera equivale a 10 ml).

Frutos secos y semillas.

Los frutos secos están muy recomendados en la etapa escolar, ya que presentan una elevada densidad nutricional. Son ricos en ácidos grasos monoinsaturados y en ácidos grasos precursores de la serie omega 3.

Siempre se deben consumir en crudo y se deben evitar los frutos secos fritos, salados, con miel...

Sal.

Es muy importante limitar el consumo de sal a menos de 5 gramos al día (equivale a menos de 2 gramos de sodio).

Aquellos niños que se habitúan a tomar mucha sal, en la edad adulta también lo hacen, aumentando la posibilidad de padecer hipertensión en el futuro (1)

¿Cuál es la situación actual?

Actualmente cada vez son más los niños que comen en los comedores escolares, por lo que, se debe cuidar mucho la alimentación de los escolares en los centros educativos, además de educar a los alumnos con buenos hábitos alimenticios.

Por lo tanto, es muy importante que en los centros educativos encontremos profesionales formados que mejoren el valor nutricional de los menús escolares, ya que un estudio realizado en los centros escolares de Madrid nos reveló que en muchos comedores escolares el consumo de cereales, pescado, huevo, ensalada y fruta fue menor a lo recomendado y la carne, guarniciones y otros postres fue superior (2).

Además, sería muy interesante integrar en los centros educativos programas de educación nutricional, ya que ha quedado demostrado que en aquellos colegios en los que se ha llevado a cabo, ha mejorado la calidad de la dieta de los alumnos, disminuyendo los casos de obesidad y sobrepeso en los escolares (4).

¿Qué es la neofobia alimentaria?

La neofobia alimentaria es el rechazo a los alimentos y cada vez es más frecuente en niños. Se suele dar principalmente en frutas y verduras, siendo estos, alimentos con un elevado aporte nutricional.

Algunas evidencias científicas indican que la neofobia alimentaria es mayor en aquellos niños que sus padres no toman frutas y verduras. Si los niños no ven de forma cotidiana en casa las frutas y las verduras, tienden a rechazar este grupo de alimentos que es esencial para llevar una alimentación saludable (3).

Así que sería muy interesante educar tanto a los niños como a los padres, para que lleven unos buenos hábitos alimenticios, ya que se ha podido observar que los rechazos a los alimentos se traen desde casa.

¿Qué conclusiones sacamos?

La etapa escolar pertenece a un grupo especialmente vulnerable desde el punto de vista nutricional, existiendo mucho riesgo de sobrepeso/obesidad. Por lo tanto, es muy importante cuidar la alimentación de los niños.

También es interesante destacar, que durante esta etapa se deben instaurar hábitos adecuados con respecto a la actividad física. Es importante evitar el sedentarismo en los niños (ver la tele, jugar a los video-juegos…) y fomentar la práctica regular de ejercicio.

 

Bibliografía

(1) UD2. Alimentación en la etapa preescolar y escolar. En: Grado Nutrición Humana y Dietética. Nutrición y ciclo vital. Burgos: Universidad Isabel I; 2017.

(2) Belén Berradre-Sáenza, Miguel Ángel Royo-Bordonadaa, María José Bosqueda, María Ángeles Moyaa y Lázaro López. Menú escolar de los centros de ensenanza ˜ secundaria de Madrid: conocimiento y cumplimiento de las recomendaciones del Sistema Nacional de Salud (Internet). Escuela Nacional de Sanidad, Madrid, España. Hospital Universitario de Burgos, Burgos, España. 4 de junio de 2015 (Consultado: 12 de Octubre 2017). Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S021391111500076X

(3) Alejandra Rodríguez-Tadeo, BegoñaPatiño Villena, Rene Urquidez-Romero, María Elena Vidaña-Gaytán, María JesúsPeriago Caston, Gaspar Ros Berruezo y Eduardo González Martínez-Lacuesta. Neofobia alimentaria: impacto sobre los hábitos alimentarios y aceptación de alimentos saludables en usuarios de comedores escolares (Internet). Universidad de Murcia: Nutrición hospitalaria. 2015 (Consultado: 12 Octubre 2017). Disponible en: http://www.redalyc.org/html/3092/309232878026/

(4) María del Mar Bibiloni, Jordi Fernandez Blanco, Noemí Pujol Plana, Núria Martín Galindo, María Mercé Fernandez Vallejo, Mariona Roca Domingo, Juan Chamorro Medina, Josep A. Tur. Mejora de la calidad de la dieta y del estado nutricional en población infantil mediante un programa innovador de educación nutricional: INFADIMED (Internet).Barcelona: Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS); 2016 (consultado 13 Octubre 2017). Disponible en: http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0213911117300821

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Por
Eloisa Bocanegra Carmé
Licenciada en Farmacia y experta en nutrición y dietética